Vias Verdes. Tajuña + video

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Bienvenido a Vías Verdes

En España existen más de 1.900 kilómetros de infraestructuras ferroviarias en desuso que han sido reconvertidas en itinerarios cicloturistas y senderistas en el marco del Programa Vías Verdes, coordinado por la Fundación de los Ferrocarriles Españoles.  

"VÍA VERDE" es una marca registrada por la Fundación de los Ferrocarriles Españoles (FFE) en la Oficina Española de Patentes y Marcas en 1994, cuyo uso está legalmente restringido a los itinerarios que discurren sobre antiguas infraestructuras ferroviarias.

 


Vía Verde del Tajuña


FICHA TÉCNICA


 VÍA VERDE ACONDICIONADA  Por el dulce camino de los trenes remolacheros.


Vía Verde del TajuñaMedio Natural: 
Valle y bosque de ribera del río Tajuña, paredes de yeso (entre Perales y Tielmes) y Parque Regional del Sureste

Patrimonio cultural: 
Museo del Ferrocarril de Arganda (La Poveda). Iglesias de los pueblos. Restos del Castillo de Perales. Cuevas trogloditas. Palacio de Ambite.

Infraestructura: 
Vía Verde. Antiguas estaciones del ferrocarril de Arganda, Central Eléctica de Chavarri y balneario de Carabaña.

 Cómo llegar: Arganda del Rey: L-9 de Metro. Estaciones de La Poveda y Arganda del Rey (transporte de bicicletas permitido los sábados, y de lunes a viernes de 10.00 h a 12.30 h y de 21.00 h hasta cierre, domingos y festivos durante todo el horario de servicio)

Morata: Autobús Empresa La Veloz. 

Resto de Pueblos: Autobús Empresa ARGABUS

Conexiones:
Madrid:
 32 Kms hasta Morata de Tajuña.

DESCRIPCIÓN

Km. 0 Km. 15 Km. 21 / Km. 24 / Km. 29 / Km. 36 / Km. 47

Esta Vía Verde es muy fácil de seguir, ya que toda ella cuenta con un firme de asfalto de inconfundible color rojo. Esta crucial pista nos servirá de referencia para no perdernos en casi toda la ruta. También nos ayudarán la señalización instalada al efecto. Otra buena nueva: gran parte de la traza está reservada a no motorizados. Ofrecemos a continuación una descripción del recorrido para conocer, de antemano, que es lo que nos podemos encontrar.

Km 0

La apertura en mayo de 2007 del tramo de la Vía Verde del Tajuña que une las localidades de Arganda del Rey y Morata de Tajuña supone la conexión de esta ruta con la red de Metro de Madrid a través de la línea 9 lo que posibilita, además, que los usuarios lleguen hasta ella en bicicleta. Se recomienda, sin embargo, consultar previamente las condiciones de acceso.

En el casco urbano de Arganda hay dos tramos del antiguo ferrocarril minero que han sido reconvertidos en Vía Verde. El primero, rehabilitado por el Ayuntamiento de Arganda, discurre entre el antiguo paso a nivel de la Azucarera de La Poveda (Km. 1.100 de la carretera M-300) hasta el polideportivo Príncipe Felipe situado en el centro urbano de la localidad, con una longitud de 3 kilómetros.

El segundo tramo es el que ha acondicionado la Consejería de Transportes de la Comunidad de Madrid, y su punto de comienzo está en el paso a nivel que utilizaba el ferrocarril de Arganda para atravesar la antigua N-III, actual Avenida el Ejército. Como referencia, la estación de Metro de Arganda del Rey se ubica a escasos 200 metros de distancia.

Para abandonar el casco urbano, la Vía Verde discurre por el límite entre la zona industrial de Arganda y unas suaves laderas donde apenas quedan rastros de algún olivo. La ruta cruza bajo la autovía A-6 donde comienza un tramo de moderado ascenso trazado con una serie de curvas con frecuentes tramos de trincheras y taludes. La subida finaliza al llegar a una vasta meseta conocida como El Alto y desciende trazando una amplia curva hasta llegar a Morata de Tajuña.

KL 15 En la localidad de Morata de Tajuña, tomaremos como referencia de dirección la vecina localidad de Perales de Tajuña. En cualquier caso, os recomendamos que, de entrada, hagáis un pequeño tramo hacia atrás, dirección Madrid. Éste asciende por la antigua vía hacia la cantera de Cornicabra, teniendo desde ahí muy buenas perspectivas del valle del Tajuña. ¡Además existe un área recreativa con fuente! Es posible (y deseable) que, dentro no muchos años, esta Vía Verde se prolongue por aquí hasta Arganda, donde termina la línea 9 del Metro de Madrid. Hoy por hoy, unas pistas rurales (y una buena cartografía) podrán ayudarnos a realizar este tramo en clave más aventurera. 

 De nuevo en Morata, la vía se inicia a cerca de la entrada del pueblo (lado San Martín de la Vega). Existe aparcamiento para dejar el coche y una señalización que nos indica como llegar allí. Tras un tramo urbano (pasaremos junto al cuartel de la Guardia Civil), nuestra vía se empareja a la carretera M-506, iniciando su recorrido rural hacia Perales.

 km 21 Por un paisaje agrícola, nuestra pista roja nos conduce sin sobresaltos hasta el solar donde estuvo la estación de Tajuña. Aquí arrancaba un ramal por el que los trenes subían hasta Chinchón y Colmenar de Oreja. Al otro lado de la carretera podemos ver el puente metálico de este ramal. Este tramo, sin acondicionar, solo es transitable unos 3 kilómetros, hasta una cantera. Si se quiere recorrer:¡mucha precaución, hay camiones!

 De nuevo en la ruta acondicionada, nos vamos acercando haciaPerales, afrontando un tramo en el que deberemos superar algunos badenes, cortos pero de pendientes un poco acusadas. Serán las únicas rampas relevantes de toda la ruta.

 km 24 Llegamos a Perales de Tajuña. Su estación ya desapareció (su solar lo ocupa hoy un colegio) y su trazado son actualmente calles del pueblo. Aquí se abren dos ramales. Uno, que arranca a la entrada del pueblo, se desvía hacia la derecha, cruza el río y discurre por la vega. Por este ramal se circula sobre pistas abiertas al tráfico:¡precaución!. Éstas nos llevan hacia la autovía A-III, que se cruza bajo un gran viaducto..

 El otro ramal, que sigue más fielmente la antigua vía, atraviesa el pueblo y, pasando junto al cementerio, se dirige hacia el viaducto de la A-III. Este tramo se interrumpe unos cientos de metros más adelante de la autovía, por lo que, después de visitar este bello tramo interrumpido (al pie de las espectaculares cuevas de Perales) hay que bajar a buscar el otro ramal de la vía verde que arrancaba enPerales (queda a menos de 300 m pero hay que ir con cuidado: hay que cruzar carreteras).

 Finalizada esta división de ramales, la Vía Verde se dirige, ya hasta su término, sobre unos caminos rurales de la margen izquierda del Tajuña. Hay que volver a recordar que este tramo está abierto al paso de vehículos rurales: precaución. La traza ferroviaria iba por la orilla contraria pero es irrecuperable, ya que casas y fábricas machacan a cada poco la explanación.

 Km 29 Un paisaje agrícola, de perfiles suaves, sin rampas, nos lleva haciaCarabaña. En la orilla contraria delTajuña se sitúa Tielmes, pueblo al que podremos acercarnos utilizando la primera carretera que encontramos. En este lugar existe una pequeña área de descanso. A orillas de la carretera, hacia la derecha, la vía nos lleva hasta una ermita. Desde allí, hacia la izquierda, la Vía Verde sigue atravesando la vega del Tajuña, dejando en la orilla contraria la curiosa y bien conservada estación de Chavarri, donde en tiempos se cargaban las botellas de la famosa "Agua de Carabaña".

 km 36 Y ya estamos llegando al final de un nuevo tramo sobre la ruta. A la altura del cruce con la carretera de Carabaña aBrea de Tajo, la pista roja, llega casi a orillas del río, donde un hermoso molino nos marca la entrada a Carabaña. Desde aquí, bien podemos dirigirnos hacia la cercana localidad para tomar un receso en la ruta o bien continuar itinerario hacia nuestro próximo hito caminero: Orusco. Para ello habrá que seguir hacia la derecha por la carretera de Brea hasta alcanzar la continuación de la vía verde hacia la izquierda. Este nuevo tramo discurre hastaOrusco en paralelo a la explanación del Ferrocarril de los 40 días, construido durante la Guerra Civil. Junta a éste, por la pista rural acondicionada para ciclistas (¡ojo a los posibles coches!), llegamos frente a la localidad de Orusco. Cruzamos bajo la carretera y, podemos acercanos a este agradable pueblo o seguir por la Vía Verde que, al poco, retoma, ya hasta el fin, el trazado del ferrocarril.

 Km47 Éste es uno de los tramos más agradables de la Vía Verde: pasaremos bajo pequeños puentes, entre arboledas, en algún caso sobre tramos casi acantilados sobre el río. Poco a poco nos vamos aproximando al término de la ruta: Ambite.

 Un cerrado pinar que la vía atraviesa limpiamente nos deja en la explanación de su antigua estación que alberga desde agosto de 2006 una piscina municipal al aire libre. Se trata de un equipamiento que, como la Vía Verde, está pensado para todos: cuenta con accesos para personas con movilidad reducida y dispone de un elevador que facilita su inmersión en el agua.

Los vestuarios están pensados también para que los excursionistas y ciclistas puedan asearse. Y, por si esto fuera poco aliciente, el antiguo edificio de viajeros acoge un barcafetería donde reponer fuerzas. Sin duda, un broche de lujo para el recorrido de la Vía Verde del Tajuña. Al termino del bosque, una pequeña área recreativa con fuente. Una pequeña área recreativa, con fuente es un hermoso lugar para contemplar esta pequeña localidad, la última de la Comunidad de Madrid antes de entrar en Guadalajara.

La Vía Verde termina aquí pero ya se está trabajando en la vecina comunidad de Castilla-La Mancha para prolongar la vía hasta las orillas del Tajo en Entrepeñas

 PERFIL ALTIMÉTRICO

PERFIL ALTIMÉTRICO

HISTORIA DEL FERROCARRIL

Tren de vocación agrícola, el Ferrocarril del Tajuña pretendió llegar desde Madrid a tierras aragonesas, aunque se quedó a medio camino, en la alcarreña villa de Alocén, a orillas del Tajo. Fue inaugurado en 1901, año a partir del cual la madrileña estación del Niño Jesús, junto al Retiro, vio partir a miles de convoyes. Éstos recorrían los 143 Km. de vía métrica que morían en Alocén, estación que hoy duerme bajo las aguas del Tajo retenidas en el embalse de Entrepeñas. El ferrocarril llegó a tener incluso un ramal que desde la estación de Tajuña, situada a medio camino entre Morata y Perales, conectaba con los pintorescas localidades de Chinchón y Colmenar de Oreja.

El Tren de Arganda, que pitaba más que andaba según el dicho, no pudo superar a los cada vez más veloces coches, ya que sus trenes, además, cada vez eran más lentos debido al calamitoso estado de las vías y de sus locomotoras. De esta manera, hubo que aparcar sus trenes de viajeros definitivamente en el año 1953. Durante unos años se mantuvo un lánguido tráfico de mercancías (sobre todo remolacha y fruta) pero, poco a poco la línea murió y fueron levantándose los carriles. Se salvó del desguace el tramo de 28 km que, hasta el invierno de 1998, unió la cementera del barrio madrileño de Vicálvaro con las canteras de El Alto, situada en las proximidades de Morata de Tajuña. Hasta esa fecha, por estas vías circularon continuamente trenes de mercancías acarreando clinker calizo para hacer cemento.

 

Fundación de Ferrocarriles Españoles
  Dirección de Actividades Ambientales y Vías Verdes | viasverdes@ffe.es

 

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